El arte ha dejado de ser únicamente una forma de expresión estética para consolidarse como una herramienta de transformación personal y social. En un entorno donde cada vez se valora más el bienestar emocional y la conexión interior, disciplinas como la pintura adquieren un papel relevante en procesos de autoconocimiento y crecimiento. Los mandalas, en particular, han trascendido su origen simbólico para convertirse en un vehículo capaz de canalizar emociones, fomentar la creatividad y generar espacios de calma.
En este contexto surge Catanur, un proyecto impulsado por su fundadora, Nuria, cuya trayectoria parte de un proceso personal ligado a la creación artística y evoluciona hacia una iniciativa con impacto social. A través de sus mandalas, el arte no solo se transforma en una herramienta terapéutica, sino también en un medio para conectar culturas, transmitir emociones y dar forma a propuestas que integran creatividad, moda y compromiso solidario. En la siguiente conversación ofrece más información al respecto.
¿Cómo comienza el proyecto Catanur y qué papel tuvo el arte en ese proceso inicial?
Comenzó allá por el verano del 2018. Sentí la necesidad de pintar mandalas como superación de un momento transcendental en mi vida. Comencé a pintar sobre lo que sentía en ese momento. La pintura me ayudó a reconciliarme conmigo en ese tiempo. Pintaba sobre la emociones que estaba sintiendo, sobre lo que me hacía vibrar: paisajes, mar, naturaleza.
¿En qué momento los mandalas pasan de ser una práctica personal a convertirse en una iniciativa con dimensión social?
En el verano del 2018, en el que comencé a dibujar diferentes mandalas en las siestas de Vellosillo, un pueblo de Segovia de donde son mis raíces. En ese momento sentí que los mandalas tenían que tener un fin solidario.
¿Qué significado tienen los mandalas dentro de la filosofía de Catanur?
Los mandalas son una filosofía de “sí a la vida”, apostar por ella en lo momentos buenos y los momentos de aprendizaje. Los mandalas Catanur están llenos de color, de alegría, de ganas de vivir, actitud positiva frente a lo que la vida nos depara a cada uno de nosotros. Es un sí a la vida y a lo que nos hace bien. Es un bien para todos.
¿De qué manera el arte puede contribuir a la transformación personal, según la experiencia desarrollada en el proyecto?
El arte transforma y sirve para desarrollar capacidades escondidas. El arte regala momentos de paz, conexión con uno mismo, bien para uno y para los demás.
Es meditar en movimiento, expresar emociones.
¿Qué historias o experiencias destacadas han surgido a partir del impacto de los mandalas en otras personas?
Historias muchas, como ejemplo, un taller que hicimos en Matoto, una comunidad de Guinea Conakry. El taller se desarrolló con los niños y niñas de esta comunidad, fue un día increíble, lo que nos enseñaron siempre quedará en nuestros corazones. Entre todos creamos el “mandala Guinea” refleja color vida, alegría, sonrisas y “arte en movimiento “
¿Cómo se produce la transición del lienzo a otros formatos, como la moda o los productos solidarios?
Cuando te enfocas , la vida te presenta personas que te animan y te dan consejos de cómo puedes llevar a cabo el proyecto, así fue. Para la segunda colección se contactó con una empresa que distribuye prendas ecoresponsables, desde entonces las colecciones Catanur tienen doble impacto, solidaridad y sostenibilidad.
La calidad de las prendas es excelente, mantiene los mandalas intactos y consigue así que el producto sea duradero.
¿Qué valores se buscan transmitir a través de las creaciones de Catanur?
Solidaridad, honestidad, transparencia, conciencia colectiva, sostenibilidad. Los mandalas Catanur cuentan historias llenas de amor, pasión, de viajes por el mundo. Historias que fácilmente las personas se pueden sentir identificadas, historias reales para gente real. El amor y respeto están por encima de todo. De esta manera cuando compras un producto Catanur apoyas a distintas causas sociales, ayudas a tomar conciencia sobre el cuidado de la madre tierra.Los mandalas Catanur no pasan de moda, son atemporales. Es un proyecto que crea conciencia colectiva a través del arte y la moda.
¿Cómo se integran diferentes culturas o influencias en los diseños y en el enfoque del proyecto?
Conociendo lugares, personas, proyectos solidarios en los países que hemos visitado y colaborado, participando activamente como voluntaria.
¿Qué papel juega la dimensión solidaria dentro de la evolución de la marca?
Un papel fundamental, es el fin de Catanur. Catanur nace con un fin solidario, así se comenzó y así seguirá siempre.
¿Cuáles son los próximos retos o líneas de desarrollo para Catanur?
El recorrido de Catanur refleja cómo una experiencia personal puede evolucionar hacia un proyecto con impacto colectivo, donde el arte actúa como nexo entre creatividad, bienestar y compromiso social. En este artículo en colaboración con Matías Prats, se explica la propuesta impulsada por Nuria, donde pone de manifiesto el potencial de los procesos creativos para generar conexiones significativas y abrir nuevas vías de expresión y transformación. Para ver el recorrido de Catanur es posible visitar su página web y su perfil en Instagram.


